¿Qué es el voluntariado?
El voluntariado es una práctica social y comunitaria de
carácter solidario y transformador. Consiste en dedicar tiempo, energía y
capacidades personales a una causa sin esperar una retribución económica; es un
acto libre y altruista.
Las personas voluntarias, quienes como su propia palabra
indica, participan por propia voluntad y sin contraprestación económica.
El voluntariado es cambiar el mundo (o al menos intentarlo),
y está presente en nuestra sociedad a través de múltiples expresiones y
relaciones; desde acompañar a personas mayores, colaborar en comedores
sociales, participar en actividades culturales o educativas, hasta involucrarse
en iniciativas de protección ambiental.
El sentido de
pertenencia que nos aporta
Una de las mayores razones por las que realizamos
voluntariado es porque no solo nos hace sentir bien con nosotros mismos, sino
porque nos genera un impacto positivo en múltiples dimensiones: crecimiento
personal, conexión social, contribución al cambio, bienestar emocional,
motivación… El voluntariado es una cadena positiva: nos hace sentir bien, y ese
bienestar nos motiva a seguir ayudando, multiplicando los beneficios para la
sociedad.
El voluntariado nos ayuda a sentirnos parte de algo grande; nos
recuerda que no estamos solos, que formamos parte de una red de vínculos y que,
nuestras acciones, por pequeñas que sean, tienen un efecto en el mundo. Al
colaborar en un proyecto común, descubrimos que nuestras capacidades y
destrezas pueden ser útiles para formar algo grande, para cambiar pequeñas (o
grandes) cosas de la sociedad que nos gustaría que cambiaran.
El sentimiento de pertenencia, tiene un impacto directo en
nuestro bienestar personal: es fundamental para nuestra salud mental. Las
personas que realizan actividades de voluntariado experimentan mayores niveles
de satisfacción vital, expresan menos síntomas de ansiedad y depresión, y
tienen una mayor percepción positiva de sí mismas. Esto ocurre porque el
voluntariado nos conecta con emociones positivas: gratitud, alegría, esperanza,
confianza…
El voluntariado también nos brinda oportunidades de
aprendizaje y desarrollo personal. Nos permite adquirir nuevas habilidades,
ampliar o mejorar nuestra visión del mundo y descubrir destrezas que quizás no
sabíamos que teníamos.
El voluntariado no requiere de grandes gestos ni sacrificios exagerados; basta con brindar un poco de nuestro tiempo y disposición para que la experiencia sea significativa. No importa la edad ni la profesión, siempre hay una manera de aportar.
Atrévete a formar parte de algo más grande: juntos podemos
construir un entorno más humano, justo y esperanzador.

No hay comentarios:
Publicar un comentario