ASAPME Huesca acogió el acto
federativo del Día Mundial de la Salud Mental: un compromiso compartido con la
infancia y la juventud
El pasado 9
de octubre, el Salón de Actos de la Diputación Provincial de Huesca se
convirtió en un espacio de encuentro, reflexión y reivindicación con motivo del
Día Mundial de la Salud Mental. ASAPME Huesca tuvo el honor de ser la
entidad anfitriona del acto federativo organizado por la Federación Salud
Mental Aragón, una jornada que reunió a profesionales y representantes del
movimiento asociativo para situar el bienestar emocional de la infancia y la
juventud en el centro del debate.
Bajo el lema
«Haz match con tu salud mental», el encuentro puso el foco en una
realidad que requiere atención colectiva: la necesidad de escuchar a niños,
niñas y jóvenes, comprender los desafíos a los que se enfrentan y promover
entornos que favorezcan su bienestar psicológico y social.
Un espacio para escuchar, comprender y construir
respuestas
Uno de los
momentos centrales de la jornada fue la mesa redonda moderada por Eva Grasa,
vicepresidenta de ASAPME Huesca, en la que participaron tres profesionales con
perspectivas complementarias sobre la salud mental infanto-juvenil.
La
psiquiatra Laura Montes Reula acercó a los asistentes a la realidad clínica y a
las principales señales de alerta que se detectan en la atención sanitaria. Por
su parte, Manuel Alcaraz Iborra, profesor y doctor en Psicología de la
Universidad de Huesca, abordó la influencia del entorno digital, los algoritmos
y la búsqueda de validación social en las redes. Finalmente, Silvia Marco,
directora del Equipo Autonómico Especializado de Orientación Educativa en
Trastorno Mental y de la Conducta, destacó el valor de la literatura como
herramienta de bienestar y la importancia de la prevención psicológica desde la
escuela y la familia.
Las
distintas intervenciones permitieron poner sobre la mesa una idea fundamental: la
salud mental de la población joven no puede entenderse únicamente desde una
perspectiva individual. Las condiciones socioeconómicas, la incertidumbre
ante el futuro, las relaciones personales, el acoso escolar y los riesgos
asociados al entorno digital también influyen en el bienestar emocional.
Para que la sociedad
cuide de su juventud, es necesario promover la educación emocional, reforzar la
prevención y combatir las distintas formas de violencia con una atención
sanitaria, educativa y social pudiendo avanzar en el futuro.
Una reivindicación que necesita del compromiso de
todos
Desde la
Federación Salud Mental Aragón y ASAPME Huesca se trasladó la necesidad de
impulsar políticas que sitúen el bienestar psicosocial de la infancia y la
juventud entre las prioridades públicas, con más recursos, una atención
comunitaria e inclusiva y medidas preventivas que permitan detectar y atender
las dificultades desde edades tempranas.
Porque
cuidar la salud mental no consiste únicamente en intervenir cuando aparece un
problema. También significa generar oportunidades, ofrecer espacios seguros,
combatir el estigma y acompañar a cada persona en la construcción de su
proyecto de vida.
Gracias por hacerlo posible
Desde ASAPME
Huesca queremos expresar nuestro agradecimiento a la Federación Salud Mental
Aragón por confiar en nuestra entidad para acoger este encuentro, así como
a la Diputación Provincial de Huesca por facilitarnos un espacio en el que
compartir reflexiones y reivindicaciones tan necesarias.
Destacamos la
presencia y acompañamiento en una jornada tan especial de las autoridades, como
el consejero de sanidad, Ángel Sanz Barea, la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna
y la diputada provincial de Recursos Humanos y Derechos Sociales Lola Ibort y a
las personas con problemas de salud mental, familiares y entidades y equipos de
profesionales, con su implicación, dieron sentido a esta jornada.
Para ASAPME
Huesca, haber sido entidad anfitriona de este acto federativo ha supuesto una
oportunidad para reforzar los lazos con el movimiento asociativo aragonés,
dar visibilidad al trabajo que realizamos desde el territorio y contribuir a
una reivindicación común: que la salud mental ocupe el lugar que merece en
nuestras prioridades sociales.